1827 - 1933
La palabra ADEPTO, proviene del latín ADEPTUS y significa “el que ha obtenido” por merecimiento, esfuerzo propio, a través de múltiples renacimientos: Sabiduría, Sensoconsciencia y Poderes trascendentales.
El Adepto es un Ser plenamente CONSCIENTE en los Mundos Internos o Sutiles, que vela por el progreso y la evolución espiritual de todos los Seres Humanos. El Adepto posee una consciencia total de los planetas y de cada uno de los seres, de cualquier reino o especie, visible o sutil, de nuestro Sistema Solar. Los Adeptos son Seres sin macula, dioses de SABIDURÍA, AMOR y PODER. Sus poderes dimanan de su pureza de vida, de su armonía interna y externa con la Naturaleza. Poseen autoconsciencia de todas sus pasadas encarnaciones o renacimientos.
El ADEPTADO exime al Ser Humano del renacimiento y esta victoria entraña la liberación de Energías utilizables en el bien ajeno. Sin embargo, el Adepto renace conscientemente, a su voluntad y albedrío, si ve que con ello beneficia a un gran número de Seres Humanos. Es así como todos los miembros de la Fraternidad Rosacruz Antigua nos vimos beneficiados por la acción realizada por el Adepto Zanoni en Colombia.
El término utilizado en oriente es la palabra “ASEKHA” significando con ello: aquel que no tiene que aprender ya nada más en el planeta Tierra y tiene la capacidad de elegir su futura línea de evolución. Esta futura línea de evolución es un triple sendero:
•DHARMAKAYA: el Adepto pasa al estado de consciencia del Nirvana Absoluto.
•NIRMANAKAYA: el Adepto ayuda a la humanidad desde los mundos sutiles.
•MAESTRO: toma un cuerpo físico y toma discípulos.
Siendo éste último el caso del Adepto Zanoni, a quien el Iniciado RAGHOZINI, conocía desde el antiguo Egipto.
Cuando la individualidad del Adepto Zanoni se manifestó en Colombia se exteriorizó en la personalidad del Señor Ernesto Gómez Campuzano, cuya biografía fue publicada por el Maestro Israel Rojas Romero, en la REVISTA ROSACRUZ, No.7, Año V, Abril de 1940.
El Señor Ernesto Gómez Campuzano nació en una finca del Municipio de Envigado en el Departamento de Antioquia el día 3 de mayo de 1827. Sus padres fueron Gregorio Gómez Salazar y Gertrudis Campuzano Jaramillo, quienes eran descendientes de reconocidas familias españolas.
A la edad de 13 años Ernesto fue trasladado a estudiar en el Colegio del Espíritu Santo, en donde estudió 3 años.
Dada sus habilidades lingüísticas y el acuerdo de sus padres con los Misioneros Franciscanos el joven fue transferido a estudiar al Colegio Académico de Lenguas Clásicas de Turín, Italia, regentado en esa época por el afamado políglota Padre Atanasio Guionavetti. Allí permaneció seis años adquiriendo, al cabo de éstos, grandes conocimientos en el latín, griego, hebreo, sánscrito, árabe, sirio-caldeo, arameo y japonés. Esto es sin contar los idiomas llamados modernos como el francés, el inglés, el italiano, el alemán, el portugués, los cuales llegó a dominar, según expresión del sabio políglota colombiano doctor Ezequiel Uricoechea, a la perfección.
Debido a que el joven Ernesto no gustaba del escolasticismo fue expulsado del colegio, contaba en esa época 22 años. Su tío Santiago Gómez, que se encontraba en esa época en Turín, dispuso que el joven Ernesto se trasladase a Francia, para que ingresara a la Escuela de Medicina de París. Allí se matriculó en el año de 1849. A fines de 1855 recibió el título de Doctor en Medicina y Ciencias Naturales. Luego pasó a estudiar a la Universidad de Montpellier. Hizo estudios especiales bajo la dirección del doctor Weker y del afamado ocultista ruso Doctor Gallizowsky. Luego viajó por la India y el Egipto en donde estudió Hipnotismo y Magnetismo.
A su regreso a Colombia entabló amistades con varios homeópatas, dejando su carrera de médico y abrazando con ardor las doctrinas expuestas por Hanneman en su “ORGANON”, por hallarlas más de acuerdo con las teorías expuestas sobre Espagirismo expresadas por Paracelso, las cuales le habían sido enseñadas por un griego al cual él denominaba con el nombre de SERAPIS. Fue gran amigo del doctor Ángel María Chávez, al cual le enseñó la Hidroterapia.
El doctor Gómez Campuzano figura en los archivos Martinistas como un gran Maestro de la Orden; sabemos que hizo parte de la Sociedad Rosa Cruz Hermética de París y de la Logia de los Iluminados, la cual fue fundada en Santa Fe de Bogotá en 1790 por el médico francés Luís Rieux y de la cual hicieron parte Antonio Nariño, Jorge Tadeo Lozano y varias otras personas notables que jugaron papel importante en la historia de nuestra emancipación.
Se cuenta entre tres humanas luminarias, que dieron Fuerza, Vida y Amor a la legendaria, como tradicional Escuela de los Rosa Cruces. A principios del año 1932 surgió, apareció, un anciano, majestuoso en su porte, bello en su esplendor moral, grande en su bondad, y sublime en su Sabiduría; este insigne caballero, para humanizarlo en un título, era ni más ni menos que el anciano [Mejnour] de la historia – novela “ZANONI”.
El doctor Gómez Campuzano fue un Maestro de Sabiduría en toda la extensión de la palabra, pasó por la vida haciendo el bien, repartió todos sus bienes de fortuna a los menesterosos hasta quedarse en la indigencia.
Se hizo presente en Colombia para cumplir una misión divina y realizar obra humana al curar a todos los enfermos que solicitaban su ayuda. “Voy por el mundo siguiendo mi ruta y hago o presto algún servicio cuando se me solicita, pero nunca doy pie atrás, nunca retrocedo en mi camino”; esta frase emergía de sus labios majestuosa y rítmica, cuando alguien le pedía que le hiciera la oferta de servirle algún tiempo después.
Al curar enfermos solía emplear elementos comunes, como por ejemplo la sal y el agua, seguramente para no dejar comprender que él operaba en los mundos internos y no precisamente con los elementos, que le servían para velar sus procesos de Divina Taumaturgia.
El pasado y el porvenir, eran para él un constante estado de consciencia y no un miraje, ni mucho menos un recuerdo, eran simplemente un hecho.
La exquisita bondad de sus modales se hacía más solemne, cuando en su vigor moral se dejaba traslucir la indomable voluntad del que Sabe, Siente, Quiere y Puede Dejó el plano físico en Bogotá en el día 18 de mayo de 1933.
Para finalizar debemos mencionar los comentarios del Maestro Israel Rojas Romero en su autobiografía POR LOS SENDEROS DEL MUNDO, en relación con la visión que él pudo observar, en el momento de su Iniciación, en los mundos internos del aura del Adepto Zanoni: “El anciano médico no era un hombre común, ni siquiera un superhombre, tal como se puede entender en el lenguaje humano: era un Adepto, SU AURA DE UNA BLANCURA EXTRAORDINARIA CUBRÍA UN ESPACIO INDEFINIDO, PUES ALLÍ YA NO SE VEÍA PROPIAMENTE UN SER HUMANO, SINO UN CENTRO DE LUZ.. . . . . .”
“La atmósfera o aura del Maestro estaba compenetrada de la atmósfera o aura del planeta Tierra; por ello, la consciencia del uno era la del otro. . . . . . . ”
“. . . . . .el aura va cambiando y tomando los respectivos colores: . . . . la Fuerza Vital: color rosa, la Sabiduría: color dorado, la Voluntad se expresa en color azul eléctrico, la Mente Objetiva en color verde, la Voluntad unida a la Imaginación en color violeta. Así en el aura del Maestro, Joselín pudo contemplar todos aquellos colores que tenían por fondo UN BLANCO PURÍSIMO”.
