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1901 - 1985

INICIADO RAGHOZINI

En las laderas rurales del municipio cundinamarqués de Fomeque, el 26 de noviembre del año 1901, nació la personalidad que conocimos con el nombre de Israel Rojas Romero, hijo de una madre llena de una sensibilidad exquisita, plena de ternura, de devoción hacia sus hijos, adoradora de las aves, de las mariposas, de las flores, de los cielos de estrellas doradas y de todas las bellezas de la Naturaleza y de la Vida; hijo de un padre fuerte, recio, domador de caballos, hombre de una voluntad indomable.

En esta última encarnación, desde los 12 años de edad del que fuera su cuerpo denso, empezó a buscar la Verdad esencial de la Vida. Pero esta búsqueda no era un inicio, sino la continuación de la labor realizada en múltiples anteriores reencarnaciones desde la remota Caldea.

Después en el tiempo . . . aproximadamente hace 17.000 años en el viejo Egipto bajo la dirección del Adepto Zanoni administró Escuelas de Esoterismo. Posteriormente en un momento dado del espacio-tiempo, en la India milenaria, siendo un niño llevaba leña a lomo de un asno, escucha un discurso del mismísimo Señor Buda y sigue su camino, por no entender en ese momento de su evolución la filosofía abstracta que el Señor Buda estaba preconizando.

A continuación en la época del Nazareno, vio el ejemplo y el accionar de tan sublime Iniciado, el Cristificado más elevado hasta este momento de la historia de la humanidad. Posteriormente en Italia había divulgado la filosofía espiritualista, según nos narra en su autobiografía “POR LOS SENDEROS DEL MUNDO”.

Más tarde ese mismo Ego – centro de consciencia – actuando con ímpetu y entusiasmo bajo la égida de la Masonería, haciendo uso del poder de un Verbo elocuente, y teniendo como vehículo de expresión la personalidad de un gran orador en la época de la Revolución llevó los ideales de LIBERTAD, EQUIDAD y FRATERNIDAD al pueblo francés.

Pero como hubo en esa acción, un exceso de entusiasmo que degeneró en una emocionalidad tremenda y por consecuencia a la ejecución de muchos errores, en concordancia con la Ley de Causa y Efecto – que rige el destino y la evolución del hombre -, hubo en la encarnación inmediata de sufrir la obnubilación de su consciencia y alejarse temporalmente del sendero de la Luz, renaciendo como un fraile español que vino a adoctrinar en un país latinoamericano.

Y otra vez de nuevo, como ya lo habíamos mencionado, en la siguiente reincorporación o acortezamiento – como él nos enseñó -, desde la edad de los 12 años -es decir en el año de 1913- este Ego evolucionado, recomienza una búsqueda intensa y sin descanso por hallar la VERDAD. Y como todo el que busca encuentra, como todo el que siembra recoge, y la Vida nos da solamente aquello que merecemos, como fruto de todas las experiencias y luchas de pasadas reincorporaciones, este Ser magnífico, a la edad de los 25 años, vuelve a hallar de nuevo la LUZ en el sendero y hace contacto con la ROSACRUZ.

El 27 de abril de 1928, a las 8 de la noche, bajo un torrencial aguacero, a la edad de 26 años, este gran Ser lidera la fundación de la Fraternidad Rosacruz Antigua en Colombia gracias a los auspicios del Iniciado en grado de Chela y discípulo directo del Conde Rakoczy: el Dr. Arnoldo Krumm Heller, distinguido como HUIRACOCHA.

De manera análoga a como la novela “ROSACRUZ”, fue el magneto alrededor del cual se hizo posible que el ROSACRUCISMO iluminase a Colombia, el EGO que conocimos expresándose a través de la personalidad de Israel Rojas Romero, fue el inductor humano que hizo posible que en el año de 1929 un Chela – el Sr. HUIRACOCHA -, que en el año de 1930 un Maestro – el Sr. NEUMAYER – , y que en el año 1932 un Adepto – el Sr. ZANONI – vinieran a nuestra amada patria a dar base, fundamento y consolidación con su poderoso magnetismo a la FRATERNIDAD ROSACRUZ ANTIGUA. Durante 57 años el Iniciado RAGHOZINI dicto incansablemente conferencias públicas y privadas en varias ciudades de Colombia, como también algunas en Venezuela, en Ecuador, en Panamá, en Argentina. Escribió 16 libros para el público sobre temas de salud, educación integral, esoterismo y espiritualismo.

Otros 16 libros de Cursos Internos sobre Santa Kábalah, Alquimia, Gnosticismo, Filosofía, Espiritualismo, Ciencia Rosacruz, Psicofisiología, Hierosofía, Cristianismo Rosacruz, que el Maestro dictó para miembros aceptados, se han publicado en las aulas de la Fraternidad, y faltan muchos más por publicar. Adicionalmente el Maestro editó innumerables panfletos, folletos, así como la Revista Rosacruz.

En una clase de Kábalah el Maestro nos dijo: “La humanidad vio a Jesús pero no descubrió al Cristo”, parafraseando sus palabras podríamos decir con respecto a él: “el Maestro estuvo entre nosotros y no vislumbramos su grandeza espiritual”.

Como Maestro de la Rosacruz enseñó el camino de la Rosa, el camino de la Sensibilidad, medio seguro y efectivo de la espiritualización del Ser. Una vez en su “pequeña librería”, como él la llamaba, él estaba sin ninguna compañía; quien escribe entro, y él inicialmente no se dio cuenta de nuestra presencia pues estaba absorto, viviendo un embelesamiento místico que se traslucía en el brillo de sus ojos fulgurantes y adorantes, extasiados contemplaban una sencilla y preciosa rosa; su Alma se complacía en amorosos deleites volando hacia el Cielo Interno de la Sensibilidad y de la Estética.

Este momento singular me permitió apreciar la valía del Ser superior que practica, vive y siente lo que predica. Este momento fugaz nos dejó una honda huella y fue la más elocuente lección que las recibidas por su impactante voz. Su vivir también fue una confirmación de su enseñanza del altruismo, pues toda su economía la dedicaba al sostenimiento de la Fraternidad y a la distribución gratuita de folletos y de la Revista Rosacruz, con el único y nobilísimo propósito de prestar un servicio a la humanidad, para que la Luz de las enseñanzas espirituales llegaran a los seres humanos, sin esperar nada a cambio, sin esperar retribución alguna.

Dar, dar y dar”, nos enseñaba en alguna clase de Kábalah. En cierta ocasión estábamos sentados, en una oficina en Bogotá, ubicada en un segundo piso, sobre la carrera séptima con calle 18; de pronto sentimos un impulso de levantarnos del asiento y asomarnos a la ventana para observar a través de ella, y cual sería nuestra sorpresa al ver que un Ser avanzaba espléndido y sonriente entre las multitudes, irradiando su bondad y cambiando el estado anímico de las personas, las cuales iban transformando sus expresiones de dolor, de angustia, de desesperación en una complacencia que no sabían de donde provenía, pero que nosotros gracias a las leyes de la Vida pudimos sentir y comprender, pues la fuente de aquel fenómeno no era otra sino la benignidad proveniente del corazón de nuestro inolvidable Maestro, que aprovechaba una simple diligencia de ir al correo para ejercitar su filantrópica Magia.

Hay comentarios que nos ayudan a complementar e ilustrar este panegírico, anécdotas referidas por hermanos dignos de toda confianza, como la siguiente: “Hace muchos años en el Aula de Girardot, para un 24 de diciembre, una persona quería sabotear las labores de la Escuela y estaba promoviendo el desorden para lograr sus egotistas fines.

El recinto tenía una sola puerta, en la cual se apostaron algunos hermanos con el fin de advertirle al Maestro cuando llegara, sobre la situación que se estaba presentando. Y de pronto boquiabiertos y atónitos contemplaron que desde el interior del aula el saboteador venía siendo agarrado de la solapa y expulsado hacia la calle por el Maestro”.

Otro hermano nos relató: “Una dama que venia conduciendo un automóvil se había quedado varada, con un neumático desinflado; además había olvidado llevar el gato y nadie quería prestarle auxilio; el Maestro iba caminando en compañía de un hermano de la Escuela y cuando vio el hecho, le pregunto al hermano:

  • ¿Le ayudamos a la damita?
  • ¡Claro que si Maestro!
  • Entonces agarre allá

y le hizo poner en un extremo del carro y él se ubicó en el otro opuesto y supuestamente “lo levantaron a mano limpia, entre dos personas solamente” mientras la señora cambiaba su neumático. Pero el hermano que acompañaba al Maestro siempre guardó la sospecha de que lo había hecho levitar”.

En una ocasión, en las clases sobre el “CONCEPTO ROSACRUZ DEL COSMOS” para hermanos consagrados, mientras la hermana Nora Cabrales leía la lección correspondiente a ese día, quien narra estaba sentado cerca al Maestro, y justo cuando ella terminó de leer y el Maestro se estaba levantando para ir hacia el estrado, vinieron a mi mente pensamientos faltos de estética; inmediatamente el Maestro me miró y me hizo una llamada de atención muy severa y elocuente a través de sus ojos. Este hecho me demostró de una manera muy viva la capacidad de ultravidencia y de consciencia en el mundo del pensamiento que poseía el Maestro.

Otro de los momentos singulares y significativos fue el día en que pude conocer el sitio de descanso y reposo del Maestro, se trataba de una habitación, no tan grande, no tan pequeña; el piso perfectamente aseado y reluciente. Una cama sencilla, un closet, una mesita pequeña, una silla, y una biblioteca -de pared a pared, y de piso a techo, llena de libros-, componían todo el mobiliario y todas las pertenencias de ese Ser prodigioso cuya personalidad respondía al nombre de Israel Rojas Romero. Este conjunto tan sobrio y tan sencillo nos puso a meditar muchísimo sobre la cantidad de objetos que nosotros necesitamos para vivir y de lo tan poco que requieren los grandes Seres. Nosotros para poder oír las melodías musicales nos valemos de un aparato electrónico que reproduzca las notas que han sido atrapadas en un disco, mientras ellos oyen la música de las esferas en todo su esplendor y belleza. Ellos viajan conscientemente alrededor de los planos cósmicos sin necesidad de llevar siempre su cuerpo físico, y cuando han alcanzado realizaciones más elevadas se pueden desplazar a través de los planetas, de los soles, de las galaxias, abarcando cada vez más un mayor radio de acción, hasta el infinito sin límites.

Es necesario analizar lo incipiente de nuestra evolución, que no supo valorar en toda su magnitud a un Ego y a un Alma tan sublime. Solamente al pasar los años hacemos relativamente más y más conciencia, porque a medida que aumenta nuestra experiencia en el trasegar de la vida, vamos comprobando la importancia que para el futuro de la humanidad tienen las enseñanzas del Maestro.

Al hablar de evolución recordamos con mucho cariño las palabras de la hermana Nora Cabrales; cuando ella le comentaba al Maestro de los yerros y equívocos de los hermanos de la Escuela, o de los desatinos de las personas que acudían a la librería, el Maestro le decía con cariño y comprensión: “estado de evolución, querida hermana”; “estado de evolución, querida hermana”. Debemos esforzarnos con mayor énfasis en el presente, para que en un futuro día, en el tiempo y en el espacio, esa semilla de Bondad, Sabiduría, Verdad y Belleza abonada en nuestro Ser por el Maestro, germine en nuestros corazones, haciendo florecer la Rosa, así como floreció en esta época en el corazón de nuestro insigne Guía después de haber sido sembrada hace 17.000 años por el Adepto Zanoni en el viejo Egipto. Únicamente cuando hayamos logrado tal florecimiento en virtud de nuestros esfuerzos, seremos dignos de llamarnos discípulos del Iniciado Raghozini.

Damos las más sinceras y sentidas gracias, desde lo profundo de nuestro sentir, a las Divinas Jerarquías que rigen el destino y la evolución por haber permitido que Ego tan evolucionado renaciera en estas latitudes, logrando ver con nuestros ojos un ejemplo viviente e inolvidable de lo que debe ser la vida de un Ser Humano. Que los Adeptos de la Gran Fraternidad Blanca iluminen cada día su corazón, y que la Luz se haga cada vez más esplendente en su Ser para irradiarla al mundo, son nuestros más sinceros deseos.

Todas sus enseñanzas son valiosísimas; no obstante, hay algunas que son más luminosas e indelebles para nuestra conciencia; por eso quiero traer algunas de ellas:
Su mensaje instruccional para la Era de Acuario ha sido –hasta el momento – el más claro y preciso dado por Instructor alguno, sobre el trabajo que tenemos que efectuar los aspirantes a espiritualistas en la citada edad o era. Los remitimos a que lo lean en su totalidad, para después meditarlo y profundizarlo, a la revista No. 2 de la Tercera Etapa. Aquí citaremos algunos apartes: “El símbolo de Acuario es un hombre que conscientemente dirige el Agua, símbolo de la Corriente Vital. El Logos se manifiesta en el hombre en tres aspectos bien conocidos y estudiados por los Iniciados: el primero o “El Padre que es LUZ y VIDAel Hijo, SANGRE y AGUAla Luz del Espíritu Santo, es FUEGO y ORO. Se peca contra el Padre por la mentira, contra el Hijo por el odio y contra el Espíritu Santo por el libertinaje, que son obra de muerte y destrucción”. “El que marcha por el SANTO SENDERO, tiene que ser absolutamente veraz, gran amante de las Bellezas de la Vida y de todos los Seres sin excepción; tener la capacidad suficiente de convertir en Belleza y noble Sentido el Poder del Fuego Generador del Espíritu Santo, haciendo uso de la sublimación”.

Y en otras lecciones nos enseñó el significado preciso de la sublimación, haciéndonos entender magistralmente que en la verdadera espiritualidad los ejercicios son espirituales y que no se trata de nada externo y físico: “la palabra clave para abrir el portal de Yesod es SUBLIMACIÓN, Sublimación es el procedimiento por medio del cual la Energía de la esfera de Yesod se debe elevar a la esfera de Tiphereth, NO POR MEDIO DE EJERCICIOS FÍSICOS, SINO PSÍQUICOS, es decir colocando la IMAGEN y la SENSIBILIDAD en la esfera del Sol Espiritual, en la esfera de Tiphereth”.

Queremos igualmente citar sus últimas palabras, tan conmovedoras, dichas con el sentimiento a flor de piel, porque él fue plenamente consciente y sabía con antelación el día y la hora exacta en que sucedería su desincorporación:

Hadas Rosacruces y Caballeros de la Orden, trabajad por sentir la Esencia misma de la Vida en vuestro Ser y así llegaréis a realizar la propia Divinidad subyacente en ella”.

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